IMG_0445"La vida sin pasión, no es vida", dicen por ahí. Y para mi es algo totalmente cierto. Algunos podrán encontrar su pasión en la lectura, la enseñanza o la practica de algún deporte. Personalmente, siempre me incliné por las artes.

Desde muy pequeña he sido una soñadora.  Imagino historias y creo a los personajes dentro de mi mente, los cuales he buscado plasmar de alguna forma desde que tengo memoria.

Y la primera forma que encontré para poder traer a todos esos personajes y todas esas historias  a la vida, fue la fotografía. Estudié en la Escuela Activa de Fotografía en la Ciudad de México donde me dieron las bases que necesataría para comenzar por el camino de la luz -metafóricamente, claro-.

El asunto del maquillaje llegó tiempo después. El camino de las artes -incluyendo, por supuesto, a la fotografía- es una ruta interminable de apredizaje y cambio, de tendencias, innovación, de colores, a veces frustración y muchas sopresas. En un inicio, el maquillaje fue para mi una forma de complementar mis técnicas fotográficas y darle un toque de profesionalismo extra y un toque de complejidad a mis creaciones. Sin embargo, tras estudiar en el Instituto de Diseño de Imagen Profesional [o simplemente IDIP] descubrí una nueva vocación, una llena de tonalidades cromáticas y alimento puro para mi imaginación.

Han pasado ya varios años desde que comencé en este camino de luz y color, y si es cierto que la vida no es nada sin pasión, no tengo de que preocuparme, pues estoy repleta de pasión por lo que hago.